Fútbol y alcohol: cómo disfrutar los partidos sin normalizar el exceso

Por Angélica Sánchez | Coordinadora de Comunicación Social

El fútbol tiene una capacidad única para reunirnos. Nos invita a compartir emociones, celebrar, acompañar, convivir y crear recuerdos con familiares, amigos y compañeros. Sin embargo, en medio de estas celebraciones, vale la pena detenernos un momento para reflexionar sobre algo que suele pasar desapercibido: el papel que el alcohol ha llegado a ocupar en estos espacios.

¿Hemos llegado a asociar de forma automática la diversión, la emoción o la convivencia con el consumo de alcohol, al grado de que pareciera imposible disfrutar un partido sin él?

Frases como:

  • “Es solo un partido” 

  • “Hoy se vale.” 

  • “Sin alcohol no se disfruta igual” 

  • “Por una vez no pasa nada” 

Pueden parecer inofensivas y seguramente las hemos dicho, pero también pueden abrir la puerta a decisiones impulsivas, presión social o consumo sin límites claros.

Diversos estudios señalan que, en eventos deportivos o masivos, el consumo de riesgo puede aumentar según el contexto. Por ejemplo, cuando los partidos se ven en bares, estadios o reuniones con amigos. También mencionan que el alcohol puede intensificar emociones y reacciones en ambientes altamente competitivos. 


¿Qué observan los niños?

Aquí es donde la prevención se vuelve clave.

Los niños escuchan lo que decimos y ven lo que hacemos para luego replicarlo. Aprenden de nuestras reacciones, de la forma en que celebramos, de cómo manejamos la frustración cuando nuestro equipo pierde y de las conductas que normalizamos durante la convivencia. 

Si en casa o en reuniones familiares el mensaje constante es que el partido “se vive mejor” con alcohol, los niños pueden empezar a asociar diversión, pertenencia y celebración con consumo.

Eso no significa que una reunión familiar determine el futuro de un niño. Pero sí significa que los entornos cotidianos enseñan. Y en prevención, los mensajes que se repiten importan.

En Concieo trabajamos desde un enfoque educativo y humano, fortaleciendo voluntad, autoestima y toma de decisiones para que niñas, niños y jóvenes puedan elegir con mayor conciencia.

 

Celebrar también puede cuidar

Disfrutar el fútbol no está peleado con poner límites. Una reunión puede ser divertida sin que el alcohol sea el centro. Algunas acciones sencillas pueden ayudar:

  • No hagas del alcohol el plan principal: que la reunión sea para ver el partido, convivir y compartir. 

  • Decide tu límite antes: no esperes a estar en medio de la emoción para saber cuánto vas a tomar. 

  • Alterna con agua y comida: ayuda a bajar el ritmo del consumo. 

  • Si manejas, no bebas: elige conductor designado o pide transporte por aplicación/taxi. 

  • Cuida lo que escuchan los niños y adolescentes: evita frases como “sin alcohol no hay fiesta”. 

  • Observa el ambiente: si la convivencia se vuelve agresiva, incómoda o fuera de control, es momento de hacer una pausa.


Un partido también comunica

El fútbol puede seguir siendo emoción, reunión y alegría. Pero también puede ser una oportunidad para preguntarnos qué estamos normalizando frente a las nuevas generaciones.

Celebrar con conciencia no le quita fuerza al momento. Lo hace más seguro.

En Concieo creemos que la prevención empieza mucho antes del riesgo: empieza en los vínculos, en las conversaciones y en los ejemplos cotidianos.

Sumando acciones, restando adicciones.

¿Qué puede marcar una diferencia en la prevención de adicciones?